Pedalear en una bicicleta estática es muy distinto a pedalear en una bicicleta de carrera o de montaña. La técnica de pedaleo es muy importante para aprovechar al máximo los beneficios de esta disciplina, aumentar tu resistencia física y, lo más importante, prevenir lesiones.

¿Te gusta rodar a diario? ¡A nosotros también! Por eso en el Sport Center Los Naranjos hemos preparado esta guía con los mejores consejos para conseguir el pedaleo perfecto.

Ciclismo indoor, el arte del pedaleo redondo

Durante una clase de ciclismo indoor la quema de calorías, la exigencia y la pasión están aseguradas. Y esto es lo que tanto le gusta a los amantes del spinning, el extreme bike y el power bike. Sin embargo, de nada sirve ser un fanático de estas disciplinas si no sabes pedalear.

El pedaleo redondo es ese que permite que tus piernas dibujen una circunferencia perfecta y constante durante el movimiento. Para conseguirlo es importante evitar uno de los errores más comunes: hacer una pausa durante el descenso del pedal. El pedaleo debe ser circular, por eso se le llama pedaleo redondo.

Consejos para conseguir el pedaleo perfecto
Te contamos cuáles son los factores más importantes para conseguir el pedaleo perfecto.

# 1 Cuida tu postura

Muchas veces el pedaleo incorrecto se produce porque nuestra postura en la bici no es la adecuada. Para conseguir la postura correcta debes pararte al lado de la bici y colocar el sillín a la altura de tu cadera. Una vez sentado en la bicicleta verifica que tus piernas se estiran al pedalear, pero sin quedar totalmente extendidas, más bien con algo de flexión en la rodilla.

Para ajustar la lejanía del sillín deberás poner tu antebrazo entre la perilla de resistencia y la base del asiento. ¡Esta es la medida correcta! Por último, el sillín no debe estar inclinado, debe estar paralelo al suelo.

# 2 El pedaleo es redondo

Para pedalear correctamente es importante que tengas un calzado adecuado para ciclismo de sala. ¿No tienes zapatos especiales para practicar ciclismo indoor? ¡No pasa nada! Evita zapatos muy suaves o de suela delgada y, en todo momento, recuerda que la ciencia es pedalear y no darle patadas al pedal.

Para conseguir el pedaleo perfecto hay dos premisas importantes que debes tener siempre en tu mente: pedalea con el abdomen activado y mantén tu espada lo más erguida posible, incluyendo tu columna cervical. Cuando la espalda está recta y el abdomen está contraído el esfuerzo se concentra en tus piernas y verás que más nunca vas a brincar sobre la bici.

# 3 La resistencia sí importa

Muchas veces la velocidad de nuestro pedaleo tiene que ser muy alta para poder ir al ritmo de la clase. ¿Te ha pasado? Esto ocurre porque estamos pedaleando con poca o cero resistencia. Ajusta la perilla hasta sentir que haces un esfuerzo moderado con tus piernas al subir y bajar el pedal, y comprueba que puedes rodar y marcar el ritmo de la música sin morir en el esfuerzo.

La resistencia nos proporciona una carga que ayuda a prevenir lesiones y a evitar, sobre todo, que nuestras rodillas se rompan a punta de pedaleos vacíos. En conclusión, busca la resistencia que te permite marcar el ritmo del pedaleo, ni más, ni menos.

# 4 La respiración es tu gasolina

Durante la práctica de cualquier disciplina es indispensable prestar mucha atención a nuestra respiración. La forma correcta de respirar es inhalar por la nariz y exhalar por la boca. El ritmo de nuestra respiración debe ser pausado para evitar que nuestras pulsaciones se aceleren más que nuestras piernas.

Al hacer spinning o cualquier otra clase de ciclismo de sala es importante que te concentres en respirar bien. Y si sientes que estás muy cansado, acelerado y te falta el aire: ¡siéntate, no pasa nada! Recuerda, la idea es que disfrutes de tu ejercicio, no estás compitiendo. Eso sí, cuando sientas que estás recuperado ponte de pie y sigue cultivando tu resistencia.

# 5 Sé constante en la práctica

¿Te gusta el ciclismo de sala pero no tienes el rendimiento necesario para pedalear toda la clase? ¡Constrúyelo! Y para construirlo debes seguir pedaleando. Los ejercicios cardiovasculares aumentan nuestra resistencia física de forma progresiva, y lo que hoy no puedes hacer, lo podrás hacer mañana.

Lo realmente importante es que encontraste una disciplina que te apasiona, que es uno de los mejores ejercicios cardiovasculares que existe y que te pondrá siempre nuevos retos para superarte a ti mismo.

¡Nos vemos en la bici!

Atención
Si nunca has pedaleado y quieres asistir a una clase, recuerda decirle al profesor que es tu primera vez practicando ciclismo de sala. El instructor te enseñará a acondicionar la bici y te orientará en todo momento.

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